Enero 18, 2020

YO SOY TU
La vida sin oración está vacía y carece de sentido porque es esa comunión con la parte más elevada y esencial de ti mismo, la que te revela la plenitud de esta vida gloriosa que es tu verdadera herencia.
Cuando logras un estado de reconocimiento y unión, con tu ser interior, estas en una permanente oración, pues estas agradeciendo todo aquello que eres y dispones.
Tus oraciones deben ser siempre positivas y constructivas, agradeciendo lo que vas a recibir, incluso antes de rezar por ello. 
Cuando estes en oración, siente una unidad con toda la vida, donde no existe la separación, pues todo es uno. 
La oración lo une todo; lo atrae todo entre sí y crea perfecta unidad.
Mantén un dialogo permanente con la fuente, pues es tú propio dialogo. 
Nunca malgastes el tiempo en suplicar, pedir o rogar por esto, por aquello y por lo otro, porque esa, no es la auténtica oración. 
Suplicar, pedir, rogar, es crear separación, es alimentar más la carencia que la abundancia, pues estas reforzando aun mas lo que sientes que padeces; lo que debes enfatizar en la oración es la creación, agradecimiento y fortalecimiento de unidad en todo momento. 
Eres uno. 
La fuente divina esta en ti; no has de buscarla afuera. 
Ella esta siempre aquí esperando que le reconozcas. Reconoce vuestra unidad ahora; YO SOY TU.
Esa unidad, es el valor y el poder de la oración, no te sientas separado, sino agradecido y veras reflejado en hechos todo lo otorgado.
Ciro 

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