Diciembre 12.2019 Sobre los miedos.

En 1974 a Sam Lot se le diagnostico cáncer de esófago y murió a las pocas semanas; por aquel entonces la ciencia no estaba tan avanzada para hacer diagnósticos precisos, por ende tampoco había los tratamientos para este tipo de cáncer. En ese momento se decía, que toda persona que sufriera cáncer de esófago no tenia chances de sobrevivir.

Des pues que Sam fallece, se le realiza una autopsia, y se detecta que en realidad no tenia el cáncer de esófago diagnosticado; que sufría de otra enfermedad, que confundió a los médicos, pero era una patología que por ningún motivo le generaría la muerte y mucho menos de manera tan rápidamente. Sam Lot murió de diagnóstico, murió de lo que había decidido creer y del miedo que se había creado en su mente al hacérselo saber el medico.
La empatía con los pacientes, la prudencia, el sentido común al emitir un diagnostico a las personas, puede salvarle la vida o puede acelerar su proceso hacia la muerte.
Todos estamos en el viaje hacia un final, la vida física no es eterna, pero podemos ayudar a los individuos a comprender, aceptar e informar sobre los aspectos de lo que, en apariencia, puede ser algo grave.
El tacto y el sentido común en un diagnostico son el primer antídoto que inoculamos al paciente para tener una mejor calidad de vida. Es fundamental la comunicación y saber expresar cada cosa, desde un diagnostico hasta una noticia de índole conductual o social; saber utilizar las palabras, las expresiones y la empatía con el individuo.
Parte del texto es extraído del libro: «Filosofía para el éxito»
Autor: Luis Alonso Manriquez

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